
De tu amor no queda nada, como no queda, ni siquiera un sorbo del café de las 6.
tu sufres de amnesia y yo de Alzheimer sin todavia yo tener la edad 3.
tu eres tuerto sordo y mudo y yo también.
yo me pongo vendas negras de luto para negarme a quererte ver.
así ha terminado todo, siendo desconocidos que solo aveces a lo lejos se ven y siempre se dejan de ver.
1 comentario:
¡Ah la ceguera!, ya ha sido mi compañera constante, nunca desiste es este viaje pero..., a veces siento ganas de matarle.
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